La seda dorada, memoria de Camboya

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Entrevista con la Sra. Sophea Pheach OUM

Fundada en 2002, Golden Silk Pheach nace de una trayectoria vital marcada por el exilio, la resiliencia y un profundo apego a la cultura jemer. Su fundadora, la Sra. Sophea Pheach OUM, procedente de una familia de diplomáticos, logró escapar de las tragedias de la historia camboyana gracias al destino de su padre en la embajada de Camboya en Uruguay. Convertida en exiliada política en Francia, decidió desde 1988 dedicarse a la acción humanitaria, comprometiéndose como voluntaria en los campos de refugiados situados en la frontera tailandesa. Tras años dedicados a la ayuda humanitaria y a la creación de uno de los primeros orfanatos de Camboya, se impuso una nueva convicción: dejar de suscitar compasión para restaurar el orgullo de un pueblo. Fue recurriendo al patrimonio milenario de Camboya y devolviendo sentido al trabajo artesanal, así es como esta ambición tomó forma. Golden Silk Pheach nació así con una misión clara: preservar un saber hacer ancestral amenazado de desaparición y hacer renacer la seda dorada jemer, símbolo de refinamiento, memoria y dignidad cultural. A través de la transmisión de gestos antiguos y la valorización de los artesanos de hoy, la iniciativa se erige como un puente entre la historia del reino jemer y su creación contemporánea.

P: ¿Cuál es el lugar de la seda en la cultura camboyana y, en particular, el de la seda dorada?
R: special en la cultura jemer. El cuidado extremo que se dedica a los trajes de las Apsaras, estas bailarinas, es un claro testimonio de ello. En sus orígenes, la seda estaba reservada a la corte real. Con el tiempo, cada provincia y cada aldea se apropiaron de este arte, desarrollando sus propios motivos y paletas de colores, inspirados en la flora local.Lo que poca gente sabe es que sólo una especie endémica, la Bombyx mori polyvoltin, puede producir seda dorada. Esta producción era específica del Imperio jemer y sigue siendo, a día de hoy, exclusivamente camboyana.

P: ¿Por qué la producción de la seda dorada es tan compleja?
R: Producir esta seda es un verdadero reto. El filamento de la seda dorada es extremadamente corto: unos 100 metros, frente a los casi 1,5 kilómetros de la seda blanca. Esta característica hace imposible cualquier forma de mecanización, sobre todo durante el devanado y el hilado. Hoy, muchas tiendas de recuerdos de Camboya importan seda de China, a veces tejida localmente, bajo la etiqueta de “seda camboyana”. Golden Silk Pheach es la única entidad que conserva la tradición jemer en su totalidad, desde el cultivo de la morera hasta el tejido final.

P: ¿Cuál fue el objetivo inicial de Golden Silk Pheach y qué desafíos se encontraron?

Los desafíos han sido numerosos, y lo siguen siendo. La página estaba en blanco. Debido a los vaivenes de la Historia, el saber ancestral había desaparecido. Fueron necesarios diez años de trabajo intenso para recuperar los procesos, a menudo a partir de simples fotografías antiguas.

También fue necesario formar y sensibilizar a las comunidades locales sobre la delicadeza de este arte, al tiempo que se hacía frente al cambio climático y a sus consecuencias, sin renunciar nunca a los métodos ancestrales.

Mientras tanto, el mundo cambiaba: internet, las redes sociales y los nuevos modos de comunicación transformaron profundamente el entorno. Mientras la atención estaba centrada en el corazón del oficio, el aire que se respiraba había cambiado. Aún hoy es necesario adaptarse a esta revolución, a veces en contradicción con la búsqueda de sentido y memoria.

P: ¿Quiénes son las mujeres que trabajan en Golden Silk Pheach?

R: Las mujeres representan el 80 % del personal y proceden de las aldeas vecinas. Cada una comienza trabajando en la cría de los gusanos de seda y luego sigue el hilo en cada etapa de su transformación.

Una vez descubierto este recorrido, cada una regresa al taller donde se siente más capaz de realizarse y destacar. Allí se reúne con otras mujeres que comparten los mismos gustos y aptitudes. Así se forma una verdadera comunidad, basada en la transmisión y el respeto por el gesto.

P: ¿Puede describir el proceso de fabricación de la seda dorada?

R: Todo comienza con la plantación de las moreras, seguida de la cría de los gusanos de seda en la magnanería. A continuación, viene la hilatura, que comprende por sí sola seis etapas distintas, y después el desgomado.

Según la naturaleza del hilo (trama, urdimbre, seda fina o seda salvaje), la seda se trabaja posteriormente en distintos talleres y puede pasar una o varias veces por el teñido.

Se utilizan varias técnicas de tejido: brocado, ikat, brocado real, brocatela, brocatela real, así como algunas combinaciones de estas técnicas. En todos los casos, se presta un cuidado muy especial al montaje del telar y, por tanto, al hilo de urdimbre.

P: ¿Cómo se puede visitar el Centro de Preservación Golden Silk Pheach y qué experiencia se ofrece a los visitantes?

R: Debido a las exigencias, a la riqueza del patrimonio jemer y al esplendor real que Golden Silk Pheach se ha propuesto conservar, la visita al Centro de Preservación conduce al público a otro espacio-tiempo, donde los artistas de hoy, perpetuando gestos seculares, hacen revivir las sedas y los motivos inmortalizados en los bajorrelieves de los templos de Angkor. Con el fin de guiar mejor a los visitantes y permitirles comprender etapas a veces complejas, las visitas al Centro de Preservación se realizan exclusivamente con cita previa.

Se agradece a BAKSEY SOUR Travel (Grupo Phoenix Voyages), que organiza estas visitas y ha sabido captar la esencia del trabajo realizado. Más allá de la gestión que ello implica, proponemos a nuestros clientes un descubrimiento que crea un verdadero vínculo entre la belleza inmóvil de la piedra de los templos y la suave ligereza de los tejidos impregnados de un arte secular.

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